El futuro es incierto y cuando se considera la
incertidumbre, la teoría de las expectativas puras debe ser modificada. A modo
de ilustración, consideremos una situación en la cual se espera que las tasas a
corto plazo permanezcan sin cambio en el futuro. En este caso, la teoría de las
expectativas puras indica que los bonos a corto y a largo plazo proporcionarán
rendimientos iguales.
La teoría de la preferencia por la liquidez,
por otra parte, mantiene que los bonos a largo plazo, bajo esta condición,
reditúan más que los bonos a corto plazo por dos razones:
1) En un mundo de incertidumbre, los
inversionistas generalmente preferirán mantener valores a corto plazo, ya que
son más líquidos en el sentido de que pueden ser convertidos en efectivo con
menos peligro de pérdida del principal. Los inversionistas aceptarán
rendimientos más bajos sobre valores a corto plazo.
2) Los prestatarios reaccionan
exactamente en forma opuesta a la de los inversionistas (los prestatarios de
los negocios generalmente prefieren las deudas a largo plazo porque las deudas
a corto plazo sujetan a la empresa al peligro de tener que reembolsar la deuda
bajo condiciones adversas).
Las empresas están dispuestas a pagar una tasa
de interés más alta, si se mantienen constantes las demás cosas, por los fondos
a largo plazo que por los fondos a corto plazo.
Vemos, entonces, que las presiones sobre la
oferta y la demanda (causadas por las preferencias de vencimientos de los
prestamistas y de los prestatarios) tenderán a hacer que la curva de
rendimiento adquiera una pendiente ascendente.
Keynes distingue tres clases de
preferencia por la liquidez:
“1) El motivo transacción, es decir, la necesidad de efectivo para las
operaciones corrientes de cambios personales y de negocios;
2) El motivo precaución, es decir,
el deseo de seguridad respecto al futuro, equivalente al mantenimiento en
efectivo de cierta parte de los recursos totales, y
3) El motivo especulativo, es decir,
el propósito de conseguir ganancias por saber mejor que el mercado lo que el
futuro traerá consigo.”
A su vez divide Keynes el motivo transacción en el motivo gastos de consumo, que podemos
entender como el de toda clase de pagos que deben atenderse por actos
consuntivos de las economías domésticas, de las empresas e incluso de las
administraciones con autonomía en el manejo de fondos; y motivo de negocios que exige conservar efectivo para cerrar el
ciclo entre el momento que se incurre en costes y aquel en que se reciben los productos
de la venta.
La fuerza de la demanda de dinero
por los motivos de transacción antes mencionados y el de precaución, según
Keynes “dependerá, en parte de la
baratura y la seguridad de los métodos para obtener efectivo cuando se
necesite, por medio de alguna forma de “préstamo temporal”, particularmente por
sobregiro o su equivalente; porque no hay necesidad de conservar efectivo
ocioso para cerrar intervalos, si se puede obtener sin dificultad en el momento
oportuno.” Pero ello dependerá de la compensación que se obtenga por los
fondos colocados y el coste de cualquier forma de préstamo temporal, como puede
comprenderse y hace notar Keynes.
Así como “la demanda de dinero para satisfacer los anteriores motivos es, por lo
general, impermeable a cualquier influencia, excepto el acaecimiento de un
cambio en la actividad económica general y en el nivel de ingresos;...la
demanda total de dinero para satisfacer el motivo especulación suele mostrar
una reacción sostenida ante los cambios graduales en la tasa de interés, es
decir, hay una curva continua que relaciona los cambios en la demanda de dinero
para satisfacer el motivo especulación con los que ocurren en la tasa de
interés, debidos a modificaciones en los precios de los títulos y deudas de
diversos vencimientos.”
Esto, por consiguiente me lleva a
hablar y explicar la prima de liquidez y la estructura de los tipos de interés.
A) PRIMA DE LIQUIDEZ.
Un valor altamente líquido puede ser vendido y
convertido en efectivo disponible en base a una notificación breve. Existen
mercados activos, que proporcionan liquidez, para bonos gubernamentales,
acciones, bonos de las corporaciones más grandes y valores de ciertos
intermediarios financieros. Si un valor no es líquido, los inversionistas le
añaden a una prima de liquidez (LP, del inglés liquidity premium) al establecer la tasa de interés de equilibrio
para el valor. Es muy difícil medir las primas de liquidez, pero existe un
diferencial de por lo menos uno o probablemente dos puntos porcentuales entre
los activos financieros menos líquidos y los más líquidos.
La cantidad por la que un tipo a
plazo corto supera el tipo futuro al contado a corto plazo esperado. Es
difícil, si no imposible, medir una prima de liquidez con precisión. Algunas
teorías de estructura temporal de los tipos de interés mantienen que tales
primas no existen.
Primas incorporadas a títulos con menor liquidez para compensar la menor
facilidad de venderlo en el mercado.
B) ESTRUCTURA TEMPORAL DE LOS TIPOS DE INTERES
Relación entre los tipos de
interés a corto plazo y los tipos de interés a largo plazo. Si en un eje se
representa el tipo de interés frente al
plazo, obtenemos la curva de
rendimiento. Puede presentar tres formas:
a.
Ascendente,
si los tipos de interés a corto plazo son inferiores a los tipos a largo plazo
b.
Descendente,
si los tipos a corto plazo son superiores a los tipos a largo plazo
c.
Horizontal,
si los tipos a corto son iguales que los tipos a largo
La relación más normal es que los
tipos a corto sean inferiores a los tipos a largo, es decir, que se presenta
una curva de rendimientos ascendente, la razón es que los valores a corto
tienen un menor riesgo que los valores a largo.
Hay 3 teorías. que explican la curva de los tipos de interés y su posible forma:
-
Teoría
segmentación de los mercados.- Depende de las condiciones de oferta y
demanda. Si hay más oferta que demanda de recursos a corto y escasez de oferta
a largo, la curva será ascendente; en caso contrario será descendente.
-
Teoría de la
preferencia de la liquidez. Aplicada a los tipos, entiende ascendente por
que los inversores prefieren los valores a corto plazo dado que pueden
convertirse en dinero con menor riesgo. Los prestatarios suelen preferir las
deudas a largo plazo y por ello están dispuestos apagar por ellos intereses más
altos., Ambos efectos provocan que los tipos a largo plazo sean superiores a
los tipos a corto plazo y por ello, la curva de rendimientos será ascendente.
-
Teoría de las
expectativas. Afirma que la curva de rendimiento está en función de las
expectativas que tengan los inversores sobre la evolución de las tasas de
inflación en el futuro. Ascendente cuando se espere que aumente la tasa de
inflación y será descendente cuando se espere que disminuya la tasa de
inflación.
Las tres teorías son válidas,
pero la forma de la curva se obtiene como suma de las tres. Cada uno de los
tres factores influye aunque no de igual forma, los tres determinan la
estructura temporal de los tipos de interés.
JIV