domingo, 11 de octubre de 2015

LAS PRIMERAS ESCUELAS

Ø      La escolástica española (Alcalá de Henares y Salamanca).


Los países que lideran la política tienden también a liderar el pensamiento y la innovación. Por eso, no es de extrañar que la primera escuela moderna de pensamiento económico sea española (también el Siglo de Oro es de la filosofía, política y economía, y no solo literatura o arte).

El oro de América llega en grandes cantidades, y la monarquía los dilapida en corrupción y en campañas bélicas en Europa. Los monjes escolásticos ven con preocupación tales circunstancias y dirigen sus cartas (algunas de las cuales son muy célebres) al rey en las que le asesoran sobre los problemas que puede causar el elevado gasto público que obliga a monetizar el oro y acuñar monedas con las que pagar los gastos militares. Pérez-Reverte lo representa de manera magistral.

Los escolásticos españoles fueron los primeros en analizar lo que hoy llamamos el flujo circular de la renta, el ciclo económico y sus relaciones con el mercado de trabajo, prediciendo términos acuñados posteriormente como ilusión monetaria o la inflación y el mecanismo de formación de precios y algunos elementos básicos de la intermediación financiera (el crédito o las letras de cambio).

Joseph Schumpeter (1883-1950) en su Historia del análisis económico (publicada póstumamente en 1954), estudió la doctrina escolástica en general y la española en particular, y elogió el alto nivel de la ciencia económica en la España del siglo XVI. Según el citado economista, esta escuela fue el grupo que más se merece el título de fundador de la ciencia económica.

Como autores o miembros destacados de esta escuela (en el ámbito económico) destacan: Francisco de Vitoria (1483 o 1486-1546), Martín de Azpilicueta (1493-1586), Luís de Alcalá (1490-1549). Diego de Covarrubias (1512-1577), Luís de Molina (1535-1601) y Juan de Mariana S.J (1536-1624).


Ø      La escuela mercantilista.


El mercantilismo fue un conjunto de ideas de carácter económico, eminentemente pragmáticas que se desarrollaron durante los siglos XVI, XVII y la primera mitad del siglo XVIII en Europa.
Esta escuela defendía una fuerte intervención del Estado en la economía (que coincidía con el desarrollo del absolutismo monárquico).

Sus ideas principales pueden resumirse en tres ámbitos las relaciones entre el poder político y la actividad económica; la intervención del Estado en esta última; y el control de la moneda.
Por lo que esta teoría defiende la regulación estatal de la economía, la unificación del mercado interno, el crecimiento de población, el aumento de la producción propia controlando recursos naturales y mercados exteriores e interiores, protegiendo la producción local de la competencia extranjera, subsidiando empresas privadas y creando monopolios privilegiados, la imposición de aranceles a los productos extranjeros y el incremento de la oferta monetaria mediante la prohibición de exportar metales preciosos y la acuñación inflacionaria, siempre con vistas a la multiplicación de los ingresos fiscales.
El mercantilismo entró en crisis a finales del siglo XVIII y prácticamente desapareció para mediados del XIX, ante la aparición de las nuevas teorías y escuelas económicas. Sin embargo, aún sigue ejerciendo una influencia notable en economistas actuales (como los economistas keynesianos).

Autores y pensadores de esta escuela pueden ser citados los siguientes: La familia Fugger (fundadora de uno de los primeros imperios empresariales de la historia, en los siglos XV y XVI: prestamistas de los reyes españoles Carlos V y Felipe II), el francés Jean- Baptiste Colbert (1619-1683) o el británico, William Petty (1623-1687).


Ø      La escuela fisiocrática.


Esta escuela fue fundada por franceses, principalmente por François Quesnay (1694-1774). Y su principal aportación consiste en crear el primer tratado de economía (Tabla económica), al analizar la disciplina como un todo y no como una mera suma de las partes. Fue el primer economista en desarrollar una contabilidad nacional, origen del Producto Interior Bruto. Además de que formalizó las relaciones del flujo circular de la renta que los españoles habían descubierto y analizado, con mayor precisión.

La escuela fisiocrática era firme defensora de la propiedad privada. defendiendo la abolición de los derechos de los señores feudales sobre los campos agrestes y la supresión de las aduanas internas que limitaban el comercio (algo revolucionario para la época), embrión del libre comercio. Fueron precursores de teorizar sobre el la felicidad y el bienestar de las personas en una sociedad en plena libertad y competencia perfecta. Su influencia en otros economistas como Adam Smith es evidente.


Otro economista clave en esta escuela fue el banquero irlandés Richard Cantillon (1680-1734). El cual, basándose en los trabajos de la escuela escolástica española desarrolló el aspecto financiero de la economía. Explicando la concesión de créditos de la banca mediante la captación de depósitos. Estableció por primera vez el término de velocidad de circulación del dinero, clave para entender dos de las peores patologías que existen en la economía: la deflación y la hiperinflación.

JIV

miércoles, 7 de octubre de 2015

CRÍTICA AL IMPUESTO SOBRE PATRIMONIO

Para ilustrar mi crítica ante la posible reaparición de este impuesto de patrimonio lo voy a terminar de explicar a través de un pequeño cuento que me encontré buceando por la red.

Todos los días 10 hombres se reúnen en un bar para charlar y beber cerveza. La cuenta total de los diez hombres es de 100 €.

Acuerdan pagarla de la manera proporcional en que se pagan los impuestos en la sociedad de un país, con lo que la cosa sería más o menos así, según la escala de patrimonio de cada uno:
Los primeros 4 hombres (los más pobres) no pagan nada.
El 5º paga 1 €.
El 6º paga 3 €.
El 7º paga 7 €.
El 8º paga 12 €.
El 9º paga 18 €.
El 10º (el más rico) paga 59 €.

A partir de entonces, todos se divertían y mantenían este acuerdo entre ellos, hasta que, un día, el dueño del bar les metió en un problema: “Ya que ustedes son tan buenos clientes”, les dijo, “les voy a reducir el costo de sus cervezas diarias en 20 €. Los tragos desde ahora costarán 80 €.”

El grupo, sin embargo, planteó seguir pagando la cuenta en la misma proporción que lo hacían antes.
Los cuatro primeros siguieron bebiendo gratis; la rebaja no les afectaba en absoluto.

¿Pero qué pasaba con los otros seis bebedores, los que realmente abonan la cuenta? ¿Cómo debían repartir los 20 € de rebaja de manera que cada uno recibiese una porción justa?

Calcularon que los 20 € divididos entre 6 eran 3,33 €, pero, si restaban eso de la porción de cada uno, entonces el 5º y 6º hombre estarían cobrando para beber, ya que el 5º pagaba antes 1 € y el 6º 3 €. Entonces el barman sugirió que sería justo reducir la cuenta de cada uno por, aproximadamente, la misma proporción, y procedió a calcular la cantidad que cada uno debería pagar.
El 5º bebedor, lo mismo que los cuatro primeros, no pagaría nada: 100% de ahorro.
El 6º pagaría ahora 2 € en lugar de 3 €: ahorro 33%.
El 7º pagaría 5 € en lugar de 7 €: ahorro 28%.
El 8º pagaría 9 € en lugar de 12 €: ahorro 25%.
El 9º pagaría 14 € en lugar de 18 €: ahorro 22%.
El 10º pagaría 49 € en lugar de 59 €: ahorro 16%.

Cada uno de los seis pagadores estaba ahora en una situación mejor que antes: los primeros cuatros bebedores seguían bebiendo gratis y un quinto también.

Pero, una vez fuera del bar, comenzaron a comparar lo que estaban ahorrando.
“Yo sólo recibí un euro de los 20 € ahorrados” dijo el 6º hombre: señaló al 10º bebedor diciendo “Pero él recibió 10 €”. “Sí, es correcto” dijo el 5º hombre. “Yo también sólo ahorré 1 €; es injusto que él reciba diez veces más que yo.” “¡Verdad!”, exclamó el 7º hombre. “¿Por qué recibe él 10 € de rebaja cuando yo recibo sólo 2 €? ¡Los ricos siempre reciben los mayores beneficios!” “¡Un momento!”, gritaron los cuatro primeros al mismo tiempo. “Nosotros no hemos recibido nada de nada. ¡El sistema explota a los pobres!”

Los nueve hombres rodearon al 10º y le dieron una paliza (pobre hombre, encima que les pagaba las cervezas prácticamente).

La noche siguiente el 10º hombre no acudió a beber (algo que, por otra parte, no me extraña), de modo que los nueve se sentaron y bebieron sus cervezas sin él. Pero a la hora de pagar la cuenta descubrieron algo inquietante: Entre todos ellos no juntaban el dinero para pagar ni siquiera LA MITAD de la cuenta.


Y así es, queridos lectores, la manera en que funciona el sistema de impuestos (más o menos). La gente que paga los impuestos más altos son los que se benefician más de una reducción de impuestos. Pongámosles impuestos muy altos, ataquémosles por ser ricos, y lo más probable es que no aparezcan nunca más. De hecho, es casi seguro que comenzarán a beber en algún bar en el extranjero donde la atmósfera sea algo más amigable.

Y como todo cuento, tiene su moraleja, la moraleja de éste es que el problema con el estatismo y la socialdemocracia (estado algo intervencionista o estado muy intervencionista según se mire) es que eventualmente uno termina quedándose sin el dinero de la otra gente.


JIV

viernes, 2 de octubre de 2015

CRISIS. CAUSAS (I)

Crisis, esa gran palabra de 6 letras que a algunos políticos de nuestro país les ha costado pronunciar y cuantas mentiras plagadas a veces de prejuicios se han vertido en los medios, falacias que es preciso aclarar.

Lo primero de todo es que hay que distinguir dos tipos de crisis. La financiera y la económica (siendo la primera la que avisó de la segunda). Teniendo en cuenta que casi siempre se cumple la regla de que los ciclos bursátiles adelantan a los ciclos económicos (es decir, una crisis financiera siempre va a adelantar o prevenir una crisis económica)

En cuanto a la crisis financiera, el origen está claro, verano del 2007 con las famosas "hipotecas subprime", sin embargo, las causas no están del todo claras. Para explicar mejor la situación que provocó (aunque quizás inconscientemente), retrocedamos unos años. Más o menos, año 1997/98, gobierno de Bill Clinton. Durante este gobierno fue característico:
Ø      Los tipos de interés, relativamente bajos en comparación con la UE. Esto permitió la concesión de prestamos, e hipotecas a bajo coste financiero.
Ø      La legislación financiera del gobierno Clinton de muy clara tendencia "neocon" (como se llama ahora a los neoliberales); esta legislación es la que permite la famosa titulización abusiva e incontrolada de las hipotecas subprime, y la "cesión" de riesgos aparejados con la hipoteca a otras entidades (principalmente aseguradoras), lo que se llama "titulización".
Ø      La actitud supervisora, inexistente en la Reserva Federal.

Pues bien, a pesar de la creencia general, el gran responsable de la crisis financiera fue el gobierno demócrata del señor Clinton. Lógicamente la inactividad en este tema de la etapa Bush Jr. es también, por omisión, responsable (pero en menor medida).


Una vez visto el origen, pasemos a ver las causas. Según la teoría financiera hay tres causas que provocan una crisis financiera:
Ø      Según Milton Friedman, la causa principal es la falta de confianza.
Ø      Según Stiglitz (reciente premio nobel de economía) la causa principal es la asimetría de la información. Es decir, no todo el mundo dispone de la misma información, y no toda la información está al alcance de todo el mundo.
Ø      Teoría de los ciclos económicos. Esta teoría explica que las crisis es debida a la asunción excesiva de riesgos (en operaciones arriesgadas) en épocas de ciclos económicos expansivos.

Estas tres teorías pueden explicar conjuntamente la crisis actual. Pero debido a la complejidad de la misma y a otros factores, es preciso añadir otra teoría:
- Teoría de la supervisión. Las crisis financieras pueden tener su origen en la inexistencia de un órgano supervisor (eg. Banco de España) o aún existiendo, éste es muy poco eficaz en su labor (eg. Reserva Federal).

Así pues, se ha tratado de explicar el origen y las causas de la crisis financiera. Procurando ser claro, conciso y evitar complicadas explicaciones que puedan ser confusas para el lector.

JIV